La “educación” de las personas referentes en la compañía es una tarea que ayudará a crear un ambiente de trabajo sensible a terminar en hora la jornada de trabajo y poder disfrutar de la vida personal ”.
 

Tribuna

Productividad, conciliación y gestión de horarios van de la mano

D. Ángel Largo García. Socio Director del Grupo Solutio. Coordinador General de ARHOE en Castilla la Mancha.

(Tiempo estimado de lectura: 3 minutos)

D. Ángel Largo

Desde que monté mi primera empresa, en el año 1998, siempre he intentado ponerme en el lugar de mis trabajadores, ya que fui trabajador por cuenta ajena y además también soy trabajador en mis empresas.

Algunas de las áreas a las que he dedicado más tiempo han sido la motivación , el involucramiento y el compromiso de mis colaboradores. Siempre he pensado que el rendimiento de las personas está íntimamente ligado a cómo se sienten en la organización y poder darles el mayor número de facilidades para que puedan desarrollar sus tareas de forma excelente . Para ello siempre he intentado que no estuvieran “preocupados” por asuntos que “ocuparan” su cabeza.

Enseguida observé que entre desplazamientos, tiempos de comida y horas de trabajo, la mayoría de las personas pasan mucho tiempo físico dependiendo de su trabajo. Se incumplía el formato de ocho horas para trabajar, ocho horas para dormir y ocho horas para ocio y vida personal, que demanda el equilibrio personal.

Si contamos una media de 45-90 minutos de desplazamiento como horas de trabajo, y a eso le sumamos las dos horas de comida que había cuando empecé mis primeros proyectos profesionales, con poco que se alargara la jornada laboral, hablamos de que las personas estaban en un entorno de trabajo unas 10-12 horas al día. Este ritmo me hizo ver que muchas llegaban agotadas al final de la semana y también muy deterioradas en su estado físico y anímico antes de las vacaciones, donde mentalmente su rendimiento era menor cuando se aproximaba esa fecha que “necesitaban de manera imperiosa”.

Poco a poco fuimos adoptando medidas destinadas a conseguir un mayor rendimiento y mayor eficacia en las tareas

  • Una hora para comer.
  • Jornada hasta las 18:00 horas.
  • Jornada reducida los viernes.
  • Flexibilidad de entrada y salida del trabajo.
  • Horas libres para asuntos personales.
  • Puentes “laborables” sin que computen vacaciones.
  • Las personas que tenían reuniones por la tarde en su jornada laboral fuera del centro de trabajo no tenían necesidad de volver a la oficina.

Los resultados se vieron enseguida, ya que la motivación creció exponencialmente y el rendimiento fue muy superior. Personas descansadas y que podían ocuparse de asuntos personales sin que nadie les mirara mal; esto generó un ambiente laboral estupendo que logró la cohesión de equipos y la obtención de mejores resultados.

Uno de los proyectos empresariales que gestiono está relacionado con la tecnología, y la mayoría de nuestros trabajadores son Ingenieros informáticos y de Telecomunicaciones. Muchos de los proyectos que llevamos no necesitan una presencia física de las personas, por lo que se empezó a implantar un formato de teletrabajo que hoy tenemos establecido en muchos de nuestros servicios. El acceso remoto, con la tecnología adecuada, permite a la persona evitar desplazamientos y poder conectarse de inmediato desde cualquier lugar. El ahorro es bastante grande y permite inmediatez en los servicios, con un alto grado de eficacia. El compromiso de las personas que lo realizan es bastante notable.

La organización del trabajo por objetivos fue otra de las claves para obtener mejores resultados. En mi opinión esta es una de las áreas a desarrollar por la mayoría de las empresas, que fomentan el presentismo poco productivo, frente a la productividad que genera el trabajar por unos objetivos definidos. Hace tiempo acuñamos el termino Libertad Responsable , que consiste en que cada persona organiza su trabajo y sus horarios con el compromiso de llegar a unos objetivos a cumplir en tiempo y forma.

Como empresario tengo claro que el objetivo de una empresa es obtener Rendimiento y Productividad . Los medios para conseguir esto no tienen que ver con el número de horas de trabajo, pasa más porque esas horas sean eficaces y que las personas puedan desarrollar sus tareas y habilidades desde la tranquilidad, un estado emocional estable y un descanso físico necesario. Además hemos de considerar el ahorro que tenemos en las empresas al tener abierto menos horas. En ocasiones el tener las oficinas abiertas para que estén pocas personas presentes es más contraproducente que esas personas trabajen durante la jornada habitual y no incurrir en gasto de mantenimiento. Es fácil comprobar la productividad de las horas de más realizadas frente al gasto que supone tener unas oficinas en funcionamiento.

Otra de las claves es el ejemplo que deben dar los coordinadores y responsables de equipos, ya que su presencia “ancla” a las personas que dirigen en su puesto de trabajo, aun cuando hayan finalizado sus tareas y responsabilidades. La “educación” de las personas referentes en la compañía es una tarea que ayudará a crear un ambiente de trabajo sensible a terminar en hora la jornada de trabajo y poder disfrutar de la vida personal, para tener un rendimiento más alargado en el tiempo y mucho más motivador.